neurona

Actualmente sabemos que el trastorno bipolar es una enfermedad que se produce por un desequilibrio electroquímico en los neurotransmisores cerebrales del paciente, que se vuelven incapaces de regular los niveles de serotonina y dopamina en el cerebro, dando lugar a los sucesivos episodios maníacos y depresivos.

La quetiapina forma parte del grupo de fármacos conocidos como antipsicóticos atípicos, que actúan sobre un nutrido grupo de neurotransmisores en el sistema nervioso central del paciente, pero especialmente sobre los receptores de serotonina y dopamina, regulándolos efectivamente, y devolviéndolos con el tiempo a la normalidad.

Es precisamente gracias a esta doble acción sobre la dopamina y la serotonina, que administrada correctamente la quetiapina estabiliza las fases agudas propias del trastorno bipolar, permitiendo a los pacientes que sigan su tratamiento, llevar una vida completamente normal.